aire

javiermadrid, aire.

Para cerrar la explicación de su obra, dos cosas: la temática y la composición.

Empezando por esta última, Javier Madrid define su obra como EQUILIBRIO. Equilibrio de fuerzas, del Ethos contra el Pathos, de un Caos vencido por el Orden de lo geométrico y matemático. Con líneas y cajas de medidas exactas hace frente y estabiliza lo gestual, orgánico, visceral y azaroso del cuadro. La gama cromática vive igualmente esa lucha. Los negros, azules y grises, en armonía con los cálidos, todos en una, dan una primera impresión de calma. Falsa, pues en cuanto que cautiva su atención, la vista no para de ir de un lugar a oro, dentro de tanto detalle. El Barroco y el Renacimiento, lo sobrecargado y lo leve, un equilibrio digno de ver.

Por otro, la temática. Fetichista de la nomenclatura clásica, los mitos grecolatinos de nuestra cultura le sirven para hilar su pintura. Las referencias mitológicas, palabras de lugares, dioses o héroes aparecen estampadas casi inapreciablemente por la tela: como un mapa de nuestra mente, cartografía del mundo de las ideas.

Homenage a la cuna de lo que somos. Seres siempre en lucha por hallar el EQUILIBRIO entre la Razón y los Sentimientos.